La tradicional lucidez de los depresivos, descrita a menudo como un desinterés radical por las preocupaciones, se manifiesta ante todo como una falta de implicación en los asuntos que realmente son poco interesantes. De hecho, es posible imaginar a un depresivo enamorado, pero un depresivo patriota resulta inconcebible.

M.Houellebecq a Las Partículas Elementales

1 croissants:

Iratxe López de Munáin ha dit...

precioso tu trabajo. un placer poner un ojo sobre esos personajes mutantes.